Maradona, una pasarela de comida, lucha de dedos y slow jogging: cuatro historias increíbles del mundo
- Marisol de la Fuente

- hace 2 horas
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Una pelota que hizo historia y se vendió por millones de dólares, un concurso de belleza convertido en pasarela gastronómica, hombres capaces de levantar peso con un solo dedo y más.
En mi columna de Qué Mañana por Canal 9 recorrimos cuatro noticias curiosas que parecen inventadas, pero son reales.
La pelota de la Mano de Dios fue subastada por US$3,35 millones
Pocas pelotas de fútbol pueden presumir de haber sido protagonistas de dos de los goles más famosos de la historia.
La Adidas Azteca utilizada durante el partido entre Argentina e Inglaterra por los cuartos de final del Mundial de México 1986 fue subastada en Estados Unidos por 3,35 millones de dólares.
Es la pelota con la que Diego Armando Maradona convirtió la Mano de Dios y, minutos después, el denominado Gol del Siglo.
La subasta fue organizada por Heritage Auctions, en Texas, y las expectativas eran considerablemente mayores. Los organizadores esperaban que la pieza pudiera acercarse a los 10 millones de dólares.
La puja comenzó con una base de 2,5 millones, pero finalmente el precio quedó lejos de aquella cifra. De todas maneras, sigue tratándose de uno de los objetos más emblemáticos del coleccionismo deportivo.
La comparación inevitable es con otra pieza de aquel mismo encuentro: la camiseta que utilizó Maradona frente a Inglaterra fue vendida en 2022 por aproximadamente 9 millones de dólares.
Cuarenta años después de México 1986, los objetos vinculados con aquel partido continúan alcanzando cifras millonarias.
Miss Universo Tailandia convirtió la gastronomía en vestidos
¿Qué pasa cuando se mezclan un concurso de belleza, diseñadores de moda y algunos de los platos más famosos de Tailandia?
El resultado es una pasarela bastante difícil de olvidar. Las 77 participantes de Miss Universo Tailandia 2026 desfilaron en Bangkok durante la competencia de trajes típicos, que este año tuvo como temática Frutas y Comida.
El desafío para los diseñadores fue transformar platos regionales, ingredientes y tradiciones culinarias en elaborados vestidos.
Hubo un traje inspirado en el Pad Thai, con enormes fideos formando parte del diseño. Otra participante apareció convertida prácticamente en un camarón gigante.
También hubo homenajes al pollo a la parrilla, al som tam —la popular ensalada de papaya verde—, al durian, los fideos de barco y el maracuyá, entre otros productos típicos de la gastronomía del sudeste asiático.
Las imágenes rápidamente comenzaron a circular por redes sociales y demostraron algo que Tailandia conoce muy bien: su gastronomía es una de sus principales cartas de presentación cultural ante el mundo.
Alemania tiene un campeonato de lucha de dedos
En Baviera existe un deporte tradicional en el que dos personas se sientan frente a frente, enganchan sus dedos en una pequeña tira de cuero y comienzan a tirar.
Se llama Fingerhakeln.
La 65ª edición del Campeonato Alemán reunió a unos 150 competidores en Pflugdorf-Stadl, una localidad del distrito de Landsberg am Lech, en Baviera.
La mecánica parece sencilla. Dos participantes se sientan en lados opuestos de una mesa y enganchan, generalmente, el dedo medio en los extremos de una presilla de cuero. Cuando el árbitro da la señal, cada competidor intenta arrastrar al rival hacia su lado. Algunos enfrentamientos duran apenas segundos; otros pueden acercarse al minuto. Pero que sea breve no significa que sea fácil.
Los participantes entrenan específicamente la fuerza de manos y dedos. Entre los ejercicios de preparación aparecen desde apretar pelotas de tenis hasta levantar pesos utilizando un solo dedo.
Y, por supuesto, también existen lesiones: dislocaciones, cortes, quemaduras por fricción y distensiones musculares.
En esta edición participaron competidores de edades muy diferentes: el más joven tenía 15 años y el mayor, 70.
Lo que comenzó en el siglo XIX como una tradición vinculada a la región alpina hoy cuenta con clubes, categorías y campeonatos organizados.
Japón y la tendencia de correr despacio
Durante años, buena parte del universo del running pareció girar alrededor de una misma pregunta: ¿cómo correr más rápido?
Pero desde Japón aparece una filosofía bastante diferente. El slow jogging propone justamente lo contrario: correr a un ritmo muy suave.
No se trata simplemente de caminar, sino de mantener un trote cómodo en el que la velocidad deja de ser el principal objetivo. La práctica está vinculada con una idea mucho menos competitiva del ejercicio: moverse de manera sostenida, reducir la exigencia y hacer que correr resulte accesible para más personas.
En un mundo obsesionado con medir tiempos, ritmos, kilómetros y récords personales, la propuesta resulta casi contracultural.
La paradoja es bastante atractiva: para muchas personas, correr más lento podría ser precisamente la manera de poder correr durante más tiempo.
Cuando la realidad supera al guion
¿Qué tienen en común una pelota de Maradona, un vestido de Pad Thai, un campeonato de lucha de dedos y personas trotando deliberadamente despacio?
En principio, absolutamente nada. Y justamente por eso funcionan tan bien juntas.
Son pequeñas historias que muestran tradiciones, tendencias y curiosidades de distintas partes del mundo y que, muchas veces, parecen demasiado extrañas como para ser ciertas. Pero lo son.
Estas noticias fueron parte de mi columna en Qué Mañana por Canal 9, junto a Julián Weich y equipo.
También podés ver la columna completa en mi canal de YouTube SOLSOMMELIER.

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